Robo Advisor, los asesores automáticos


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Actualmente las empresas líderes son aquellas que invierten en innovación y desarrollo de sus servicios o productos. De ahí que son las llamadas Fintech las que cosechan mayor éxito. Su nombre se debe a la contracción de las palabras finance y technology, esto implica, que son empresas que emplean las tecnologías de la información y la comunicación a fin de desarrollar y brindar servicios financieros poco costosos y eficaces.

Uno de los puntos fuertes de este sector son los «Robo advisors», verdadera nueva generación de asesores financieros. Estos han sido creados con el propósito de ofrecerle al inversor asesoramiento financiero automático, pues tienen la capacidad de no solo de construir carteras por medio de la inversión en ETF diversificados, sino también de ajustar dichas carteras, compensar pérdidas fiscales, revertir dividendos e incluso hacer inversiones en mercados internacionales. Todo esto deja al inversor en el papel de definir los objetivos, su perfil de riesgo, ingresos mensuales y edad, de todo lo demás, se encarga el programa.

Optimizar las inversiones a muy bajo coste

Los inversores deben estar constantemente en contacto con fondos de pensiones, de inversión, comparación de rentabilidades a largo y corto plazo, estudio de comisiones, entre muchas otras tareas, que, a la larga, le complica contar con información veraz y útil de cada uno de los vehículos económicos clásicos. Es por esta razón que los Robo Advisor, fueron creados, para brindar asesoría automática al inversor, de manera que pueda ser capaz de optimizar su inversión a un coste bastante reducido.

¿Cómo funcionan los Robo Advisor?

Como se ha hecho referencia, los Robo advisors nacen con el fin de contribuir de forma sencilla y eficaz con el inversor. La App Fintonic funciona tal y como lo hiciera un asesor financiero personal durante la gestión y organización de las cuentas y presupuestos, del mismo modo ayuda a establecer las rutinas de ahorro.

Por su parte, los Robo advisors, optimizan los procesos de los inversores con el propósito de que puedan conseguir la mejor rentabilidad al menor coste. Este sistema carece de comisiones de negociación, de entrada o suscripción, de éxito, de custodia, de reembolso o de gastos corrientes.

Lo que es aplicada, es una comisión de gestión, la cual se sitúa en función del robo – advisor entre el 0,15% y el 0,5%. Por ejemplo, en el caso de una inversión de 20.000 dólares, el asesor financiero tradicional cobrará por sus servicios una media de 600 dólares anuales. No obstante, el robo – advisor cobrará una media de 44 dólares por año. Estas cifras ponen en evidencia la tan significativa diferencia de costes entre el asesore clásico y el robo – advisor, y es que en 10 años, el primero habrá cobrado 6.000 dólares, mientras que el segundo sólo 440.

Cabe acotar que todavía el sistema de algoritmos integrado en los robo – advisors no se encuentra limitado a complejas y grandes inversiones, por lo que integra desde los vehículos de inversión más básicos. Por esta razón, se trata de un sistema adaptado a cualquier tipo de inversor.