Seguro de vida permanente vs Seguro de vida a término


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Seguro de vida permanente vs Seguro de vida a término: ¿cuál es el ideal para ti?

Muchos habrán escuchado sobre lo que es un seguro de vida. Sin embargo, quienes no están vinculados directamente con el mundo de los seguros pueden tener algunas confusiones en cuanto al seguro de vida permanente y al seguro de vida a término.
Una vez que se puedan establecer las diferencias entre cada uno de estos tipos podrás saber cuál de ambos es el que te conviene y por qué.

Diferencias entre el seguro de vida permanente y el seguro de vida a término

Seguro de vida permanente

Un seguro permanente suele ser mucho más costoso que un seguro de vida a término. Dado los beneficios y condiciones del contrato, la compañía suele adquirir riesgos mayores mientras se está utilizando la póliza de seguros.
Además, este tipo de pólizas incluyen otro tipo de opciones dentro de sus beneficios. Por ejemplo, en la mayoría de estas se incorpora el elemento de poder disponer de dinero en efectivo según lo aportado en primas. Esto quiere decir que, mientras se pagan las primas de seguro, parte de lo que se paga está disponible para pedir prestado o cobrar durante tu vida.
Muchas personas lo utilizan en caso de jubilación o como una forma de ahorro protegido con el transcurso del tiempo. Siendo así, para algunos es una herramienta financiera fundamental.
Este tipo de pólizas están diseñadas para proporcionar estabilidad. Por ello se hicieron aún más famosas después de la crisis de 2008 a 2009.
El seguro de vida permanente ofrece primas de nivel y protección para toda la vida, pero claro, siempre y cuando se paguen las primas. Puede haber tres tipos de ellas, pero lo importante es saber cuál es su esencia.

Seguro de vida a término

El seguro de vida a término es un poco más simple de entender. Funciona como la mayoría de los seguros de automóvil o los seguros de hogar. En el caso de este tipo de seguros de vida, se pagan primas bien sea de forma anual o mensual, y la familia o beneficiarios estarán protegidas por un plazo específico.
Por lo general este plazo es de 20 o 30 años, pero puede ser adquirida para plazos más cortos, a partir de 1 año.
Las personas de vida a término tienden a ser mucho más baratas para las personas sanas menores de 50 años. Sin embargo, si hay alguna enfermedad o se superan los 50 años, estas pólizas se vuelve casi igual de costosas que los seguros de vida permanentes.
La principal diferencia entre el seguro de vida a término y el seguro de vida permanente es que, con el seguro de vida a término, cuando el asegurado fallece, la compañía solo paga el monto nominal de la póliza al beneficiario designado.

¿Cuál es el seguro de vida ideal para ti?

En el caso de las personas jóvenes, con edades entre los 20 y 30 años, se recomienda un seguro de vida a término. Es bastante sencillo y económico, dejando más dinero para invertir en la jubilación u otro tipo de inversiones.
En otros casos, si estás tratando de encontrar un seguro que proporcione mayores beneficios, entre los cuales puedas realizar un retiro del dinero invertido luego de algunos años, podrías considerar adquirir una póliza de vida permanente.
No obstante, lo mejor sería que, antes de comprar una póliza de vida permanente, lo mejor sería consultar directamente con algún asesor financiero independiente o algún abogado de planificación matrimonial.
Lo importante es que puedas analizar tu situación financiera actual, evaluando los beneficios de cada una de estas pólizas y determinando cuál de ellas es ideal para ti.

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